Este gato blanco con una mancha gris oscura tiene la peculiaridad de brillar suavemente bajo la luz de la luna. Su pelaje refleja de manera sutil y hermosa los tonos plateados en la oscuridad, convirtiéndolo en un compañero mágico para las noches tranquilas. Además de ser un felino cariñoso y juguetón, su luminosidad le otorga una especie de encanto especial que cautiva a quienes lo adoptan, creando un lazo único entre el gato y su dueño.
